Micropolíticas de resistencia o poéticas del dolor
Texto para la presentación del libro
Necroescritura de los días muy vivos de Alma Karla Sandoval
Alexander Devenir
Micropolíticas de resistencia o poéticas del
dolor
Texto para la presentación del libro
Necroescritura
de los días muy vivos de Alma Karla Sandoval
Alexander Devenir
El pasado treinta de agosto fue el día
internacional para reflexionar sobre las desapariciones forzadas en el mundo, al
respecto nuestro país adolece de una crisis humanitaria que la agenda política
no visibiliza y menos en tiempos de COVID. La violencia estructural es compleja
y tiene varios rostros. El ensayo de Alma Karla Sandoval Necroescritura de
los días muy vivos nos lleva por un recorrido sensible y respetuoso sobre
las implicaciones que tienen los feminicidios, la lucha por la dignidad y el
derecho a la memoria a través de un lenguaje que desborda la prosa poética y
nos demuestra que las poéticas del dolor son una política de resistencia contra
la violencia.
Cada vez pareciera que nuestras vidas son
administradas no solo por Estado Nación que dicta qué vidas merecen ser
vividas, sino también la vida misma cayó en la administración por parte de los
medios de comunicación, que no dejan de ser empresas, o la empresa del
narcotráfico o qué decir de la trata de personas, pensemos en los
indocumentados centroamericanos desaparecidos (como lo ensaya Alma Karla en su
libro con motivo del poemario de Rodrigo Balam). Todas estas formas de poder
pasaron de un régimen de la biopolítica, centrado en la vida, a uno de la
necropolítica como régimen de la muerte, es un tétrico revés que centra su
atención en la aniquilación. Alma Karla la describe como la más “brutal de las formas de poder (…) donde el gobierno de una
población aplica las técnicas de muerte sobre una parte o la totalidad de los
individuos en aras de una supuesta identidad nacional”. Está demás mencionar
que esa identidad nacional es patriarcal, machista, misógina y homofóbica.
En palabras de Violeta Parra la violencia en
todas sus formas “son un monstruo
grande y pisa fuerte”, es un monstruo que evoluciona, se camufla, sobrevive
en la invisibilidad, a veces adopta la forma del mejor amigo a quien más confianza
se le tiene o incluso cualquier integrante apreciado de la propia familia.
Pareciera que no hay escapatoria, pero sí la hay y Necroescritura de los días muy vivos es un claro ejemplo de refugio.
Siempre me ha inspirado la obra de Alma Karla, en este ensayo me
sorprendió la manera en que se presentan las diferentes ideas en cada una de
los tres apartados del ensayo. El acierto es que la discusión, el análisis y el
testimonio que Alma Karla recoge al “escribir al menos una página por cada
feminicidio del que se informó en redes sociales durante una semana” no queda
en un registro de lo teórico sino tiene una afectación física sobre el lector,
uno no puede ser indiferente, uno tiene que hablar “alzar la voz” sobre lo que se
ha conocido a través de la sensibilidad de la mirada de la ensayista. La propuesta de resistencia, lucha, sororidad, de refugio se
va tejiendo finamente con un lenguaje literario.
El año pasado en una plática con Alma Karla me dijo unas palabras
que me quedaron en lo profundo de mi corazón, con mucho cariño me dijo que “la
resistencia a la necropolítica es el amor, amar siempre será la mejor
resistencia”. Alma Karla también es una artista comprometida y sincera, al leer
su libro sentí la vitalidad y honestidad de su voz, se puede apreciar su voz
ensayística en cada página del libro.
Podría hablar mucho de la riqueza de este ensayo pero me gustaría
más invitarlos a tener su propia experiencia de resistencia. El libro está
conformado por tres apartados el primero se titula ¿Exiliarse? El segundo es
“Sobre el desencanto o el necro amor” y el último es “Salvoconducto”, este
último apartado abre con un epígrafe de Adalber Salas Hernández, dice que las
palabras serán nuestra salvación, y a través de todas las páginas del libro de
Alma Karla confirmo que así es: el salvoconducto a toda esta violencia son las
palabras que versan una poética del dolor que es al mismo tiempo una política
de resistencia, una lucha transformadora.
